Oxicodona y metabolismo

La oxicodona (Oxaydo, Oxycontin, Roxicodone) es una medicación opioide apropiada para el tratamiento de dolor moderado a moderadamente severo, como el de cirugía o cáncer, según la American Pain Society. Los fármacos opioides se unen a las células a través de receptores opioides específicos, que se encuentran principalmente en el cerebro, la médula espinal y el tracto digestivo. Cuando se produce la unión, se establece una serie de cambios dentro de las células que pasan a afectar a su metabolismo. Con la exposición a la oxicodona, los cambios metabólicos en la célula con los receptores opioides conduce a la actividad retardada del cerebro y el sistema digestivo, junto con la liberación alterada de algunas hormonas.

Las células cerebrales tienen receptores opioides y son sensibles a los opiáceos como la oxicodona. Según el texto de 2008 “Comparative Pharmacology for Anesthetist”, la unión de medicamentos opiáceos como oxicodona a las células cerebrales ralentiza su tasa metabólica y la actividad interna. Esta ralentización conduce a una disminución de las señales enviadas por el cerebro a varios sistemas. Debido a que el cerebro controla la respiración, la frecuencia cardíaca y el estado de alerta, la disminución de la señalización relacionada con la actividad metabólica lenta puede conducir a somnolencia, mala concentración, respiración lenta y disminución de la presión arterial.

El sistema digestivo está controlado por un intrincado sistema de nervios que poseen receptores opioides. De acuerdo con un artículo de junio de 2009 en “Regulatory Peptides”, la unión de medicamentos opiáceos como oxicodona a estos receptores cambia el metabolismo dentro de las células nerviosas del sistema digestivo, causando una disminución de la actividad general del estómago y los intestinos. Esto causa un retraso en el vaciado del estómago, que puede conducir a hinchazón y apetito reducido. También hay una disminución de las contracciones intestinales que mueven los alimentos a través del intestino, que a menudo conduce a estreñimiento inducido por opiáceos, o OIC.

El hipotálamo es la parte del cerebro que contiene células que producen la hormona liberadora de gonadotropina, o GnRH, que estimula la liberación de otras hormonas que finalmente afectan los niveles de las hormonas sexuales, como el estrógeno y la testosterona. Un artículo de enero de 2009 “Journal of the American Osteopathic Association” informa que los medicamentos para el dolor de opiáceos como oxicodona disminuyen la liberación de GnRH, lo que conduce a una disminución en la producción de hormonas sexuales. Las deficiencias de las hormonas sexuales pueden llevar a efectos metabólicos en una variedad de tejidos, lo que podría causar disminución de la libido, infertilidad, depresión, anemia y debilitamiento de los huesos.

Los opiáceos como la oxicodona, ya sean prescritos solos o en combinación con otros medicamentos como el acetaminofén (Tylenol) o el ibuprofeno (Advil, Motrin), conllevan el riesgo de dependencia, adicción y sobredosis. No está claro si la oxicodona aumenta el riesgo de defectos de nacimiento, pero el uso regular durante el embarazo puede causar dependencia en el bebé en desarrollo y problemas respiratorios en el recién nacido si es tomado por la madre cerca del momento del nacimiento. El fármaco también pasa a la leche materna de la madre y puede causar problemas respiratorios en un bebé amamantado. Tomar oxicodona en cantidades superiores a las recetadas puede llevar a una sobredosis potencialmente mortal. Los signos y síntomas de la sobredosis incluyen: – Somnolencia extrema o pérdida de la conciencia – Frecuencia cardíaca lenta y presión arterial baja – Respiración lenta o superficial o períodos de falta de respiración – Limpidez del cuerpo. 911 inmediatamente si alguno de estos signos o síntomas ocurre en alguien que toma oxicodona.

Metabolismo cerebral

Metabolismo del sistema digestivo

Metabolismo controlado por hormonas

Advertencia y Precauciones